CAPÌTULO
2: CAUSAS DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR.
Existen varias explicaciones de
por qué el hombre es violento en el hogar, que podemos dividir en 3: biológica,
psicológica y la perspectiva de género. Cabe decir que existe otra explicación:
teológica. Esta perspectiva se considera como una forma cultural de modo que se
tratará dentro de la perspectiva de género.
LA
INTERPRETACION BIOLOGICA
Se define la violencia desde
una explicación biológica, como una respuesta de supervivencia de un individuo u organismo a su medio
ambiente.
Diversos profesionales afirman
que la violencia es parte de la estructura biológica del hombre. Esta postura
supone que, para sobrevivir, el hombre ha tenido que ser violento y por lo
tanto desarrollar su agresividad. De esta forma, se cree que el hombre es
violento porque esta genéticamente propenso a serlo, pues es mediante esta
violencia como ha podido sobrevivir.
Se dice que el hombre,
comparado con la mujer, es naturalmente más agresivo solo por tener más fuerza
física y tener el papel del protector.
Si la violencia está
predispuesta genéticamente, automáticamente podríamos sugerir que, aunque la
otra persona fuera de mayor tamaño o de mayor fuerza, esto no tendría
influencia en cuando, cómo y contra quien se comete esta violencia.
LA
INTERPRETACION PSICOLOGICA:
Las explicaciones psicológicas más
comunes dicen que el hombre sufre de una disfunción psicológica que lo hace
sentir vulnerable, inseguro y con baja autoestima, por lo cual tiene que sobre compensar
mediante la violencia, al enfrentarse con su pareja, para afirmarse un valor.
Se asume que, porque vio
violencia en su hogar, él mismo será violento. Al obtener autoestima, no tendrá
razón para ser violento con su pareja, pues si se siente seguro de ser quien es
y de su valor, las acciones de su pareja no lo afectarán tanto. Es muy fácil
culpar a su infancia o a la presión psicológica a la que está sometido,
asumiendo que su conducta violenta es solo el resultado de la influencia de su
historia y que él es una parte pasiva en el proceso.
Otra explicación de la
Psicología es la teoría de Sistemas. Esta supone que la pareja es la que está
dañada
PAUTAS
PARA ENTENDER LA RELACION ENTRE MASCULINIDAD Y VIOLENCIA
La mayoría de los actos
violentos son ejecutados por hombres. Las características de la masculinidad
están directamente relacionadas con el potencial de violencia del individuo.
Por esto es necesario analizar qué es la masculinidad.
Gilmore: “la masculinidad es la
forma apropiada de ser un hombre adulto en una determinada sociedad”.
EL
ESPACIO INTELECTUAL Y LA MASCULINIDAD:
El espacio intelectual es aquel
donde se generan ideas para entender lo que está sucediendo. Las estructuras
intelectuales no tienen la validez necesaria para entender estos hechos, pues
se requiere que estos conceptos estén en interacción con los espacios
emocionales, físicos, sociales y culturales.
Desde pequeño se le enseña al
hombre a no poner atención a sus procesos emocionales, supuestamente, porque
obstaculizan una forma clara de pensar. Le hacen creer que el pensamiento por
si solo es la única forma de entender los hechos.
El espacio intelectual es el
más importante para la masculinidad y el hombre violento, porque es ahí donde
realmente es el jefe, el superior y el que ordena.
Para el hombre violento es tan
importante que los demás acepten siempre su punto de vista como el único válido
y acertado. Es fácil para el hombre justificar sus actos violentos dentro de su
marco de análisis, porque en primer lugar usa su propia lógica con sus propias
bases.
En términos de pareja, debido a
que el hombre violento cree estar siempre en lo correcto, exige que ella apoye
incondicionalmente su forma de pensar. Para lograrlo, crea una guerra
intelectual en la que su pareja tiene que perder o afirmar que él tiene razón.
Ella debe renunciar a su propia forma de pensar, porque ahora está en una
relación con él, que es su dueño y por lo tanto también es dueño de sus
pensamientos.
EL
ESPACIO FISICO Y LA MASCULINIDAD:
Para mantener esta superioridad
física se controla a sí mismo y toma actitudes que, según él, comprueban su
superioridad. Al caminar extiende los brazos para parecer más grande y más fuerte,
generalmente camina rápido, etc.
EL
ESPACIO EMOCIONAL Y LA MASCULINIDAD:
El espacio emocional está
formado por sentimientos o emociones propias de cada persona. Son los
sentimientos y expresiones de una persona respecto de si misma o de otras
personas y situaciones.
El espacio emocional es el
menos desarrollado en el hombre. Lo ve con recelo porque las emociones lo hacen
sentir vulnerable, pues se requiere flexibilidad para procesarlas. Una
característica de la masculinidad es la falta de flexibilidad, porque cree que
al ser inflexible se va a mantener en un estado de control total de sí mismo.
Por lo tanto, el hombre evita este nivel de acción emocional y lo reprime lo
más posible.
Cuando un hombre confunde sus
afectos, ósea las expectativas sociales y culturales, con sus necesidades, esto
lo pone en una situación de total vulnerabilidad porque nunca sabe lo que está
sucediendo con él mismo y para resolver este dilema reprime sus emociones y
espera que su pareja o alguien más cubra su deseo social y cultural. Así, deja
su espacio emocional vacío y por lo tanto una quinta parte de sus recursos para
la supervivencia está en constante crisis. Es por eso que el hombre trata de
demostrar constantemente que no tiene miedo, ni dolor, que le importa poco lo
que le suceda, porque considera heroico y masculino sufrir sin quejarse.
EL
ESPACIO SOCIAL Y LA MASCULINIDAD:
El espacio social es aquel
donde se desarrollan contactos, interacciones e intercambios con otras
personas.
El hombre violento usa el
espacio social como un aspecto que también debe controlar. Este espacio está
integrado por las personas con las que él se involucra, y por las
características de esta interacción. El hombre pretende ser dueño de los
espacios sociales de otras personas, pero no acepta tener responsabilidad y
equidad hacia ellas.
EL
ESPACIO CULTURAL Y LA MASCULINIDAD:
El espacio cultural son las
diversas formas de procesar la realidad de acuerdo con parámetros establecidos
mediante el aprendizaje que el individuo ha recibido en su grupo social más
inmediato: su familia, grupo económico, religioso, educativo y geográfico.
La mayoría de las culturas
aceptan que la mujer tiene que ser inferior al hombre. El hombre crea formas
culturales que definen y refuerzan esta supuesta inferioridad de la mujer, los
mitos y las tradiciones. En su familia aprende que la mujer se queda en casa a
cuidar a los hijos y a llevar a cabo las labores del hogar.
El hombre violento obviamente
apoya estas creencias porque él es quien obtiene beneficios.
CAUSAS
DE LA VIOLENCIA DEL HOMBRE EN EL HOGAR:
Dos aspectos que están siempre
presentes:
v El hombre
se cree superior a su pareja y a la naturaleza.
v Al creerse
superior, hace todo lo posible para imponer esta superioridad y la única forma
que conoce de hacerlo es ejerciendo un control mediante la violencia.
La necesidad de controlar es
uno de los ejes de la violencia del hombre en el hogar. Aunando su deseo de
control y la confusión de su identidad con el estereotipo machista, entendemos
por qué un hombre es violento con su pareja.
El hombre está más preocupado por mantener esta
identidad de superior que le impone el medio social, que en crear relaciones de
igualdad, que lo van a ayudar a desenvolverse en un proceso nutritivo y de
intimidad. El hombre necesita aceptar primero que su pareja es igual a él y
tratarla como tal, aprender a relacionarse en una forma cooperativa,
igualitaria, equitativa, justa y democrática.
CAPITULO
3: EVOLUCION DE UN ACTO DE VIOLENCIA EN EL HOGAR
LA
FORMACION DE LA AUTORIDAD:
Los
Primeros Años:
Es muy complejo y empieza desde muy temprano en
la vida del hombre. Cada hombre nace con una identidad muy particular e
individual que no se ajusta al patrón social, por lo cual se le tiene que
educar para que responda a las normas sociales. Desde que nace, el hombre es
educado o preparado para vivir el papel social de la masculinidad o de macho.
EL
PADRE:
La imagen del padre, es una supuesta garantía de
solución a los problemas de la familia y para mantener su estructura. Transmite
preceptos históricos de generación a generación, que los demás adquieren como
inmutables. Para lograrlo, tiene que ser percibido como invencible y
omnisciente.
El padre juega un papel muy importante porque él
mismo refuerza esta idea al despreciar a las personas a su alrededor. La forma
de guiar a sus hijos es asegurarse de enseñarles que están incompletos hasta
que lleguen a tener su propia posición como padres.
LA
MADRE:
Es una figura mítica, aunque mucho más humana y
vulnerable. Es la persona que "se sacrifica" por todos los miembros
de la familia, la que está siempre atenta y dispuesta para satisfacer las
necesidades de los otros a expensas de sí misma, y es la que toma decisiones
que son sólo extensiones de las del padre.
Ella es el primer ejemplo que el niños tiene de
cómo los seres humanos se relacionan mediante la imposición, dominación,
subyugación y abnegación. Ve cómo ella acepta la violencia, los mandatos y
desprecios del padre; cómo acepta gustosa lo poco o mucho que el padre le da, y
especialmente cómo está siempre dispuesta a hacer lo que le pidan para tener
contento al padre.
LAS
HERMANAS:
Desde muy temprano lo tratan diferente que a las
hermanas, le dan más recursos, prioridad y sobre todo lo empiezan a entrenar
para que sea el segundo jefe de la casa, en caso de que el padre faltará. Desde
muy pequeño aprende que su papel ya está determinado, sólo tiene que crecer lo
suficiente y tomar su lugar.
Las hermanas le sirven de entrenamiento para
llegar a ser padre, desde que empieza a mandar sobre ellas. Se ve a sí mismo
como dueño de los recursos de sus hermanas y de otras mujeres que lo rodean. Al
ver que le ponen más atención que a las mujeres, asume que su posición es
diferente a la de ellas: él vale más. Incluso los castigos son diferentes.
Desde pequeño empieza a tomar el papel de "protector" y vigilante con
las hermanas; se siente responsable de que ellas hagan lo que él quiere.
LAS
PRIMERAS RELACIONES DE PAREJA
Cuando un hombre encuentra a una mujer la ve
como una pareja potencial y hace todo lo posible para "conquistarla":
finge "amor", esconde su machismo y muchas de sus debilidades y
problemas, y muestra una personalidad muy diferente a la que realmente tiene.
Desde el principio, el hombre trata de
"convercer" a la mujer para que sea "suya solamente". Esta
labor de convencimiento es el comienzo del control que ejercerá sobre ella en
el futuro. Cuando se hacen novios, el hombre espera que ella cambie y se
conduzca como una novia que tiene responsabilidad con él. Ya no puede coquetear
ni salir sola; su relación con sus amigas cambia; tiene que esperar a que la
llame; no puede tomar decisiones por sí misma o hacer planes sin tener su
opinión o consentimiento.
-
Primero: el hombre es quien decide lo que ella puede o debe hacer,
porque ella le pertenece. Ella tiene responsabilidad (un
compromiso) con él, pero él no lo tiene con ellas.
-
Segundo: él puede manipularla con actitudes y amenazas sutiles que
la afectan emocionalmente.
-
Tercero: ella tiene que renunciar a su forma individual de actuar
para aceptar la que él le imponga.
La
Transición
La relación llega a un punto en que tiene que
avanzar de acuerdo con las normas sociales; entonces se casan, se unen o se
separan. La presión para ambos es muy grande, pues se espera que lleguen a
"la madurez" al formar una nueva familia. El casamiento es la
transición más grande de la relación. Ya casados, el hombre puede desplegar sus
verdaderas intenciones de ser la autoridad. Una vez que la pareja ha aceptado
"ser de él", puede empezar a imponer abiertamente su papel
autoritario.
Control
y Dominio
Todo este proceso se lleva a cabo para asegurar
que el hombre va a tener el control de la relación, pues la base de confirmar
su autoridad es la capacidad de controlar a su pareja. Este control está
compuesto por los siguientes elementos:
- En primer lugar están las asignaciones del
hombre hacia la mujer, o sea el concepto de las tareas y responsabilidades que
el hombre espera de ella.
- El segundo aspecto de control es hacerle saber
a la mujer lo que él espera de ella, mediante expresiones directas o
indirectas. El hombre tiene muchas ideas de cómo debe ser el comportamiento de
su pareja, así que sólo le falta implementarlo.
- La tercera parte del control es coercionar a
la mujer. Los sistemas de regulación no funcionan si no existe un método para
aplicarlos; el método más común del hombre es coercionarla, y por lo general lo
hace con el uso de la violencia.
La
Autoridad
Para ser autoridad, el hombre necesita tener el
control total de la mujer. El proceso de establecerse como autoridad tiene como
fin asegurarse de que la pareja será "una buena mujer". Esto
significa que ella aceptará que el hombre actúe como la máxima y única
autoridad, y ella cumplirá sus órdenes al pie de la letra, sin temor en cuenta
sus popias necesidade.
- La sexualidad es muy importante para el
hombre, pues es la razón por la que se cree superior, por ser hombre.
Pertenecer al sexo masculino le comprueba que es superior, pero esta
superioridad tiene que ser reforzada para ser real.
- El trabajo de la mujer, tanto doméstico como
fuera de la casa, también es considerado por el hombre como una propiedad suya.
En el hogar el hombre toma una posición de "jefe", desde la cual
espera que se le "respete" como tal.
- Para poder mantener su imagen de superior,
necesita sobajar constantemente a la mujer y por eso ejerce la violencia todo
el tiempo. Es una forma de violencia muy sutil que incuso aparentar ser apoyo,
con frases como: "mira, si te pones a dieta te vas a ver como esta muchacha,
que está buenísima".
- Otro aspecto del control del hombre es cuando
pretende que la pareja llene el vacío emocional y existencial que siente. Al
estar vacío y no sentir sus emociones, el hombre no sabe si lo que está pasando
le ayuda a sobrevivir o si es un peligro para él.
Los
Servicios
- El primer servicio de importancia consiste en
confirmar que el hombre es la autoridad y ella es subordinada. El hombre cree
que ella es sólo una extensión de él mismo. En nuestras culturas es común que
el hombre utilice a su pareja para darse un sentido de vacio.
- El segundo servicio que el hombre demanda de
su pareja es que sea exclusivamente una posesión de él. Esto quiere decir que
ella debe cambiar muchas o todas las actitudes que él no aprueba; desde su
forma de actuar, sus amistades, su sexualidad, su forma de vestir, hasta su
forma de pensar y de ser.
- El tercer servicio toma forma cuando la mujer
acepta aportar sus recursos para beneficiario del hombre. La manera más usual
de brindar estos recursos es realizar las tareas domésticas como lavar,
planchar, cocinar, servir como agente de control cuando el hombre no esta
cuidar a los niños.
EL
RIESGO FATAL
Esto es una crisis, pues si estos dos elementos
fallan, ya no tiene cómo sobrevivir. Cuando la mujer se niega a darle los
servicios que él quiere, el hombre pierde su posición de autoridad y sus
reguladores ecológicos.
El riesgo fatal no es solo una idea: el hombre
ha sido entrenado para responder con tensión física a los problemas con que se
encuentra; por ejemplo, cuando siente que va a llorar, tensa su garganta y así
evita llorar; de aquí la famosa frase "se me hace un nudo en la
garganta".
Violencia
Emocional
El hombre hiere los sentimientos de la pareja
para reforzarla a darle servicios y aceptar su autoridad. Deja de hablarle, la
mira con expresión amenazante, la ignora y finge no escucharla. Si esto no
funciona, intensifica su violencia y pasa al siguiente nivel, a la agresión
verbal.
Violencia
Verbal
La violencia verbal tiene tres variantes:
cosificar, denigrar y amenazar. Cosificar es minimizar a la mujer, tratarla
como si fuera un objeto y el objetivo es quitarle su humanidad. Decirle
"eres una puta", es una forma de ponerla como ese objeto sin valor.
Cuando el hombre le pone nombres groseros, ella se siente herida e insegura de
lo que va a pasar.